Cepillar a las vacas no solo mejora la producción: también ayuda a detectar enfermedades

Cepillar a las vacas no solo mejora la producción: también ayuda a detectar enfermedades

  • 5 mayo, 2026
Una revisión expone que la evidencia existente sugiere que el uso regular del cepillo de las vacas en ciertas paridades mejora la producción de leche y contribuye a la reducción de los marcadores de estrés.

En los últimos años, mejorar el bienestar de las vacas lecheras se ha convertido en un objetivo central en los sistemas de producción modernos. Este cambio refleja tanto consideraciones éticas como el reconocimiento de que el bienestar animal está estrechamente vinculado a la productividad y la sostenibilidad del sistema. Dentro de este contexto, el enriquecimiento ambiental ha surgido como una estrategia clave para promover comportamientos específicos de la especie y mejorar la capacidad de los animales para afrontar los desafíos ambientales. Entre las diferentes formas de enriquecimiento, la estimulación sensorial, en particular el enriquecimiento táctil, ha recibido una atención creciente debido a su influencia directa en el comportamiento y las respuestas fisiológicas.

La estimulación sensorial, que incluye información táctil, auditiva y visual, constituye una dimensión innovadora y poco explorada en las granjas lecheras. Por ejemplo, el enriquecimiento auditivo, como la música clásica o instrumental tocada a tempos y niveles de sonido específicos, ha demostrado ser prometedor para reducir el estrés y promover la relajación en las vacas lecheras.

Entre los enriquecimientos sensoriales estudiados hasta la fecha, la estimulación táctil mediante cepillos ha recibido un interés creciente debido a su impacto directo y medible en el bienestar de las vacas lecheras. El cepillado mecánico imita el comportamiento natural de acicalamiento de las vacas lecheras y proporciona beneficios físicos y psicológicos. Los estudios destacan consistentemente su capacidad para aumentar los comportamientos naturales, mejorar la interacción social y modular las respuestas fisiológicas al estrés. En entornos naturales, las vacas utilizan superficies abrasivas como los árboles para acicalarse, lo cual es esencial para su comodidad y salud. En sistemas de producción intensiva, los cepillos replican la actividad de acicalamiento, satisfaciendo esta necesidad biológica y contribuyendo al bienestar

Cepillos en la ganadería de vacuno

La contribución de un estudio de revisión internacional radica en su perspectiva integradora, que reúne los resultados conductuales, sanitarios y productivos asociados al cepillado, considerando además las fuentes de variabilidad entre los estudios, incluyendo las diferencias en el tipo de cepillo, las condiciones de manejo y las características de los animales. Al sintetizar estos ámbitos dentro de un marco unificado, “esta revisión busca proporcionar una comprensión más completa del papel del cepillado en los sistemas de producción lechera e identificar las principales áreas de investigación futuras”.

La revisión recoge investigaciones que demuestran que las vacas lecheras están muy motivadas para acceder a los cepillos mecánicos, y resaltan el valor intrínseco del acicalamiento como una necesidad conductual en las vacas lecheras. Además, los cepillos también tienen beneficios para los parámetros fisiológicos y productivos. Por ejemplo, en las novillas Holstein, los cepillos reducen los periodos de inactividad y aumentan el tiempo total de alimentación, lo que podría resultar en una mayor producción de leche. Además, los cepillos se han asociado con indicadores de estados emocionales positivos en las vacas lecheras, como posturas de orejas relajadas, mayor movimiento de la cola y menor frecuencia cardíaca. Estas respuestas fisiológicas sugieren que “el cepillado se ha asociado con indicadores reducidos de estrésy puede contribuir a mejorar el bienestar de las vacas lecheras”. Asimismo, la adopción de estrategias de enriquecimiento, como los cepillos, representa un cambio de paradigma en la producción lechera que alinea las consideraciones de bienestar con los objetivos de producción.

Mejora en el bienestar y en la producción 

Por otro lado, se ha demostrado que el uso de un cepillo mecánico reduce significativamente los comportamientos repetitivos estereotipados y las señales de aburrimiento o estrés en las vacas lecheras. Así, la implementación de una vía de escape para el acicalamiento reduce el tiempo de inactividad y la masticación de los recintos, lo que permite a las vacas lecheras dedicarse a actividades normales como la ingesta de alimento durante una mayor proporción de su tiempo.

El cepillado también afecta positivamente las interacciones sociales entre las vacas lecheras al mejorar la comodidad y reducir el estrés. “Las vacas lecheras con ambientes enriquecidos con cepillos generalmente están menos agitadas, lo que disminuye los encuentros agresivos”, indican en la revisión.

Aunque el interés en el enriquecimiento ambiental mediante cepillado ha aumentado en los últimos años, la literatura disponible sigue fragmentada, y los estudios a menudo se centran en dominios de resultados aislados, como el comportamiento, las respuestas fisiológicas o los parámetros de producción. 

Nuevas tecnologías y detección de enfermedades 

Por otro lado, en el marco de la ganadería de precisión, la integración del monitoreo del uso de cepillos con otras tecnologías basadas en sensores ofrece oportunidades prometedoras para la detección temprana de enfermedades y la gestión individualizada del rebaño. Los datos de comportamiento derivados de sistemas automatizados “pueden proporcionar información continua y en tiempo real sobre el estado de los animales, pero su interpretación debe tener en cuenta la variabilidad individual en las respuestas conductuales”.

El uso de visitas frecuentes al cepillado para detectar enfermedades precozmente se basa en la prioridad que las vacas dan al cepillado sobre comportamientos básicos como la alimentación y la rumia. Los comportamientos de baja resistencia disminuyen antes y se recuperan más lentamente después del tratamiento, lo que proporciona una medida precisa tanto del inicio de la enfermedad como de las fases de recuperación.

En este sentido, un aspecto particularmente relevante y emergente del uso del cepillo es su potencial aplicación como indicador conductual no invasivo del estado de salud en vacas lecheras. Los autores consideran que es importante señalar que los cambios de comportamiento pueden ocurrir antes de que aparezcan signos clínicos evidentes, lo que sugiere que el uso del cepillo podría servir como una alerta temprana de problemas de salud.

El papel del cepillado en los parámetros productivos de las vacas lecheras

En los sistemas de producción lechera, el impacto de las intervenciones orientadas al bienestar animal, como el cepillado, suele producirse a través de mecanismos indirectos. Las mejoras en el comportamiento, la higiene y la reducción del estrés pueden influir en la eficiencia metabólica, la función endocrina y, en última instancia, el rendimiento productivo. Se ha demostrado que “una mejora en la calidad de vida, así como una mayor estabilidad en la salud, puede resultar en un aumento de la producción de leche”.

La revisión expone que la evidencia existente sugiere que el cepillado regular de las vacas en ciertas paridades mejora la producción de leche y contribuye a la reducción de los marcadores de estrés, lo que a su vez promueve el bienestar animal.

Tras repasar todos los beneficios del cepillado, exponen que un creciente conjunto de evidencia empírica indica que el cepillado parece satisfacer el comportamiento natural de acicalamiento y se ha asociado con una reducción de los comportamientos relacionados con el estrés, una mejor higiene y posibles beneficios para la salud de la piel y la ubre. 

Para aprovechar plenamente los beneficios potenciales de los cepillos como herramienta para mejorar el bienestar animal y la productividad, los estudios futuros “deberían adoptar metodologías integradoras que combinen la observación del comportamiento, el monitoreo de la salud y las métricas de producción”. La incorporación de tecnologías de precisión para la ganadería, como el seguimiento automatizado del uso de cepillos, los sensores de actividad y los indicadores de salud en tiempo real, puede permitir evaluaciones más precisas y promover el perfeccionamiento de los protocolos de cepillado basados ​​en la evidencia. En definitiva, “integrar el cepillado como parte rutinaria de las estrategias de enriquecimiento y manejo animal puede contribuir significativamente a la sostenibilidad y los estándares éticos de los sistemas modernos de producción lechera”.

Fuente: https://www.diarioveterinario.com/